Sugieren crear una política nacional del litio y reajuste con ACI Systems

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Fuente: Los Tiempos 24/01/2021

En un escenario marcado por la crisis económica y la necesidad de generar mayores recursos económicos, el Gobierno nacional, así como expertos, coinciden en la importancia de retomar el proyecto de industrialización del litio, mismo que, después de algunos avances, volvió prácticamente a foja cero en 2020.

Con el reto de reactivar el proyecto de industrialización del litio, Marcelo Gonzales Saique fue posesionado el pasado 11 de enero como presidente de la estatal estratégica Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB).

Gonzales tiene un verdadero desafío, puesto que el proyecto requiere decisiones complejas e inmediatas. Según el analista en minería e investigador de la Fundación Jubileo, Héctor Córdova, el primer paso debe estar orientado a retomar la sociedad con la empresa alemana ACI Sistems.

Y es que, en noviembre de 2019, el acuerdo para industrializar el litio fue disuelto con la derogación del decreto 3738 que permitía la conformación de la empresa mixta YLB ACISA, que ya preveía invertir al menos 1.300 millones de dólares. 

Desde otra perspectiva, el analista en minería y director de la Fundación Milenio, Henry Oporto, propone la formulación de una Política Nacional del Litio, para lo cual será necesario conformar previamente un Consejo Nacional del Litio con especialistas de reconocida capacidad.

El experto también considera necesario mejorar el precio de las salmueras residuales obtenidas en la planta de carbonato de litio, ubicada en el salar de Uyuni, que eran entregadas a YLB ACISA a precio de costo.

En opinión de Córdova, para que Bolivia pueda aprovechar el boom del litio en el mundo de apresurar la industrialización. Menciona que la se tardó al menos tres años en seleccionar a la empresa alemana como socia y constituir la empresa mixta YLB ACISA.

“Sí quisiéramos empezar de cero podríamos pensar que vamos a gastar otros tres años, y ahí estamos ya fuera de competencia”, advierte.

Menciona también que la renegociación con ACI Systems debe contemplar condiciones más favorables para el Estado boliviano en relación a las que se habían acordado en diciembre de 2018 cuando se conformó YLB ACISA.

Dichas condiciones están relacionadas básicamente con la duración del acuerdo que, según Córdova, debe extenderse entre 10 y 15 años con la posibilidad de ampliarse por un periodo similar, pero no por 70 años como inicialmente se acordó.

El experto también considera necesario mejorar el precio de las salmueras residuales obtenidas en la planta de carbonato de litio, ubicada en el salar de Uyuni, que eran entregadas a YLB ACISA a precio de costo. A decir de Córdova, la mayor parte del litio está en esas salmueras residuales, por lo que deben tener un precio mayor.

Por ello, sugiere la conformación de un Consejo Nacional del Litio compuesto por especialistas que trabajen con sentido técnico y autónomo en la formulación de una Política Nacional del Litio.

La forma en la que el directorio de YLB ACISA toma decisiones también debe ser modificada para que el Estado boliviano tenga mayor juego de cintura en el futuro y tome decisiones con mayor libertad.

Política del Litio

Henry Oporto, en su artículo denominado “Los tropiezos del proyecto del litio y la opción de reencauzar su desarrollo”, publicado recientemente por la Fundación Jubileo, identifica una paradoja del litio que tiene que ver con la brecha entre las enormes posibilidades que este recurso natural abre a la sociedad boliviana, y con lo poco preparado que está el país y el Estado para encarar con éxito el emprendimiento. 

Por ello, sugiere la conformación de un Consejo Nacional del Litio compuesto por especialistas que trabajen con sentido técnico y autónomo en la formulación de una Política Nacional del Litio.

Según Oporto, el Consejo tendría la atribución y el mandato de evaluar la situación de las plantas piloto de producción de carbonato de litio y cloruro de potasio para determinar sus capacidades reales. Analizar las opciones para reorientar el proyecto del litio con una visión estratégica definida y condiciones que maximicen la rentabilidad para el Estado, la gobernanza ambiental y los derechos de las comunidades locales.

También recomendar los cambios legales necesarios y marcar las pautas para la reestructuración de la estatal YLB. Compulsar el interés de potenciales inversionistas y socios estratégicos de participar en el proyecto del litio en sus distintas fases de desarrollo. 

Proponer la política de regalías, impuestos y otras obligaciones, así como el régimen de reparto de beneficios equitativos. Proponer un camino de articulación de la producción de litio con la de energías renovables, como la energía solar y otras. 

Finalmente, promover la formación de un cluster sectorial en torno al litio, y lineamientos de política de fomento de la investigación científica y tecnológica y la formación de recursos humanos calificados. 

Según Oporto, las tareas mencionadas definirán el contenido central de la Política Nacional del Litio. 

Xinjiang TBEA preveía invertir $us 2.300 millones en industrializar el litio en los salares de Pastos Grandes y Coipasa.

EXPORTACIÓN DE CLORURO DE POTASIO CAE EN 67,8%

El valor de las exportaciones de cloruro cayó en 67,8 por ciento en 2020, gestión en la que la planta que produce este fertilizante, ubicada en Uyuni, estuvo casi paralizada.

Según datos del instituto Nacional de Estadísticas (INE), las exportaciones de cloruro de potasio en 2020 alcanzaron un valor de 0,6 millones de dólares, es decir, un 67,8 por ciento menos que los 1,8 millones registrados en 2019.

El ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, durante la posesión de Marcelo Gonzalez como nuevo presidente de YLB, el pasado 11 de enero, dijo que la planta de cloruro de potasio estuvo paralizada por un año, por lo que se dejó de comercializar los productos allí generados.

En opinión del analista en minería e investigador de la Fundación Jubileo, Héctor Córdova, hay tres factores que llevaron a la disminución de las exportaciones de cloruro de potasio.

El primero tiene que ver con la paralización de operaciones a raíz de la pandemia del coronavirus. El segundo obedece a un factor político que motivó la posesión de cuatro gerentes ejecutivos de YLB en al menos un año, lo que generó inestabilidad en el proyecto e impedimento a la continuidad de las operaciones.

El tercer factor esta relacionado con una baja operación de la planta de cloruro de potasio, que fue diseñada para producir 350 mil toneladas, pero sólo llega a volúmenes mínimos.

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